... me pueden dejar sin dormir toda la noche, por tristeza; Más triste, es estar triste y no tener un ombro amigo.
Esas horas la calle siempre fue la mejor opción. Caminar siempre es bueno. Y pensar que en la noche, Dios manda, aún asi angeles que me cuidan más que la gente que, supuestamente, está (al lado mío, que - supuestamente - me cuida).
Solo me pregunto, cuando dire que ya basta, y viviré sin esas promesas que más tarde se refliten en lágrimas, o simplismente una sonrisa. Una sonrisa que solo un amigo entenderá.
Pero el amigo no está. Y el que está, parece que no está. Esas horas, solo musica podria traer consuelo. Y fue eso que que me trajo. Consuelo, desde una canción monocromática. Yo podría estar peor."
Más tarde, Luana tiró su libro anónimo, y tomó pastillas para dejar de soñar.
