En momentos, necesitamos espacio, y más momentos.
El ruido debe hacer silencio para que extrañemos a Nadie.
Nada de secretos, solo se sincero consigo, y déjame solo, con mi flor.
Hay veces que es mejor nada que poco.
"Dejar atrás el pasado", me dice el ropero sin ropa.
Inundemos la casa con la lluvia de fotos negro y blanco.
Así, no me siento tan solo. Así, la vida es más bella.
Mientras camino por el corto pasillo, siento que las paredes frías
siguen tan blancas, que parecen de manicomio.
Y escucho un grito desde la ventana que da al mar:
Es lindo escuchar, y saber que todavía vivo.
Siento que piso sobre arena, pero no hay brisa.
Y no hay mar.
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